Volviendo al pasado con Axelay

Resultado de imagen de axelay

Cada consola y sistema tiene sus puntos fuertes, géneros dónde está mejor servida de lo habitual y desde luego la Super Nintendo tuvo mucha suerte en el tema de los comúnmente llamados “matamarcianos”. Darius, Parodius y tantos otros fueron grandes exponentes del género en la consola de Nintendo pero siempre recordaré a Axelay, como un momento singular por ser diferente, brillantes, sorprendente.

No es casualidad que el juego haya sido considerado por multitud de revistas especializadas como uno de los mejores juegos de Super Nintendo y es que Konami asombro a propios y extraños con este cartucho que vio la luz en 1992. ¿Qué es lo que hace tan sorprendente a este juego? Para empezar, es un despliegue audiovisual fantástico muy difícil de ver en aquel temprano año plagado de efectos de todo tipo, y con un aspecto sonoro fantástico muchos de nosotros conocíamos de oídas.

Pero con este juego lo que podía ofrecernos ese efecto gráfico nos quedó mucho más que claro normalmente este efecto especial gráfico se utilizaba en ciertas partes de los juegos pequeñas secciones que eran meras anécdotas, pero este Axelay tiene el honor junto con Star Fox de ser uno de los juegos que lo utilizaba más continuamente y con un resultado más espectacular. Cierto es que otros juegos como Mario Kart también utilizaban este modo continuamente pero sin duda alguna la manera de utilizarlo en Axelay llamaba muchísimo más la atención por su logrado efecto de profundidad, pero esto solo era una de las sorpresas que nos tenía reservadas.

Una vez te pasabas la primera fase y pensabas que el juego iba a ser constantemente un shoot em up vertical aprovechando ese efecto del Modo 7 el juego cambiaba por completo y se transformaba en un matamarcianos de desplazamiento horizontal de los de toda la vida y ahí es cuando te duele la cabeza y tienes que adaptar totalmente lo aprendido en la anterior fase para aplicarla en este nuevo planteamiento.

Cada fase de número impar es vertical aprovechando el Modo 7 y cada fase par es una de desplazamiento horizontal un juego en constante cambio hasta el mismísimo final. 6 fases maravillosas que guardaban muchas más sorpresas que las del simple cambio de vista y desplazamiento.

El original de 1992 sigue siendo único un perfecto recordatorio de lo que tiempo atrás hizo de Konami algo tan especial y un recordatorio viviente de que esos tiempos nunca volverán.